Por primera vez en su historia, Fusión Riojana afrontó una temporada en el formato de la segunda categoría del básquet argentino, La Liga Argentina 2025/26, marcando un paso histórico para el deporte provincial y una apuesta concreta por el desarrollo local.
El proyecto nació de la unión deportiva entre Riachuelo y Facundo, dos instituciones emblemáticas de La Rioja, con un objetivo claro: dar continuidad y protagonismo a jugadores riojanos, combinando generaciones, estilos y trayectorias dentro de una misma identidad.
El plantel se formó con una base de jugadores que venían pidiendo pista en el Torneo Federal, sumados a los jóvenes campeones de la Liga de Desarrollo 2024/25 con Riachuelo, y reforzados con la jerarquía y experiencia de dos nombres de peso en la categoría: Juan Luis Abeiro y Mateo Beigier, ambos con largo recorrido y liderazgo probado en la Liga Argentina.
Un inicio desafiante y un camino de crecimiento
El debut fue en una gira exigente por Mercedes y Resistencia, donde Fusión mostró carácter competitivo y momentos de alto vuelo, aunque no logró quedarse con la victoria.
La historia cambió en su estreno como local ante Colón de Santa Fe, donde la Caldera Verde se encendió para celebrar el primer triunfo de la temporada, basado en una defensa intensa, presión en toda la cancha y la energía de un público que empujó al equipo desde el primer minuto.
A lo largo de esta primera etapa, el conjunto dirigido por Mario Vildoza disputó tres giras fuera de casa, ganando un partido en cada una (ante Estudiantes de Tucumán y Rivadavia de Mendoza), salvo en la primera, donde las victorias se escaparon por detalles. Cada viaje dejó señales de madurez, cohesión y progreso, confirmando la evolución del grupo.
En casa, el equipo sufrió tres derrotas ajustadas ante Santa Paula de Gálvez, Salta Basket y Barrio Parque, pero encontró su redención en el último partido del año, cuando volvió a la senda del triunfo frente a Jujuy Basket, en un duelo vibrante que se definió en tiempo suplementario. Ese cierre positivo reflejó el espíritu del proceso: resiliencia, unión y respuesta colectiva.
Un estilo con raíces y visión
El proyecto está dirigido por Mario Vildoza, entrenador de gran trayectoria en su provincia y con varios años de trabajo en La Rioja. Desde su llegada fue uno de los impulsores del crecimiento local y de la idea que hoy se materializa en Fusión Riojana.
"Este proyecto se venía gestando hace tiempo. Era uno de los objetivos: lograr que jugadores de La Rioja pudieran competir en esta categoría. No se había conseguido antes, y hoy podemos decir que es una realidad. El foco está ahí: en darles lugar, acompañarlos y ayudarlos a crecer".
Tucumano de nacimiento pero adoptado por la cultura riojana, Vildoza entendió rápido el pulso de la gente, el sentido de pertenencia y la forma en que se vive el básquet en esta tierra.
"Queremos que Fusión sea una expresión de lo que es La Rioja: una provincia de esfuerzo, de gente que no se rinde y que defiende lo suyo con orgullo. Buscamos eso mismo en el juego: defensa, compromiso y entrega".
En su debut como entrenador en la categoría, impuso un sello de intensidad y rotación permanente. A su lado, Pablo Pereyro, quien viene de destacarse en la Liga Femenina (subcampeón junto a Vildoza la temporada pasada), aporta planificación, equilibrio y lectura.
"Este grupo tiene hambre. Entrena con profesionalismo y con ganas de representar a la provincia con altura. Estamos sembrando para un futuro sólido".
En la parte física, Gonzalo Aballay es una pieza clave. "El compromiso del plantel es total. Entrenan con intensidad y seriedad, entendiendo que el físico es parte del juego. Ese salto profesional se empieza a notar en cada partido".
El regreso del referente
Juan Luis Abeiro, nacido en La Plata, es uno de los grandes nombres de la categoría. Su vínculo con La Rioja es especial: defendió los colores de San Martín y Facundo en torneos Federales, dejando una huella deportiva y afectiva que hoy revive en su regreso.
Con 18.9 puntos por juego en 11 partidos y dos máximas de 25 puntos (ante Huracán y Estudiantes de Tucumán), Abeiro se consolidó como el líder y referencia del equipo.
"Volver a una provincia donde me siento querido, donde viví años de mucho crecimiento, me llena de energía. Fusión tiene una idea clara y un grupo comprometido, y eso te motiva a dejar todo".
Los del Federal: madurez, liderazgo y entendimiento
Una parte esencial de este proyecto la conforman jugadores que vienen de La Liga Federal, curtidos en ligas duras del interior y que hoy tienen su primera experiencia en La Liga Argentina.
Juan Rama, base titular y cerebro del equipo, promedia 3 asistencias y 1.6 recuperos por partido, siendo el eje ofensivo y conductor natural del grupo.
A su lado, Matías Vergara, tercer goleador del equipo y máximo triplero del plantel, es una de las armas ofensivas más letales del torneo. Su entendimiento con Rama es una de las grandes fortalezas del equipo: un vínculo natural que se nota desde lejos, clave en los cierres y en las transiciones rápidas.
El grupo se completa con Joel Escalante y Juan Manuel Rodríguez, quienes también llegan con recorrido en el Federal.
Rodríguez fue goleador de Facundo en las dos últimas temporadas del Federal, lo que le valió integrar el plantel de Liga Nacional de Riachuelo. Hoy, en Fusión, es el quinto goleador del equipo, buscando consolidarse como protagonista en la categoría.
Escalante, el catamarqueño, agrega:
"Este paso de categoría se siente. Es otro ritmo, otro nivel físico. Pero tener la oportunidad de representar a la región y a un club que te respalda tanto, te hace dar un poco más todos los días".
Beigier, un goleador formado desde joven
Mateo Beigier, segundo máximo anotador del equipo con 15.7 puntos por juego, es una de las figuras jóvenes más consolidadas del plantel. Nacido en otra región del país, debutó en Liga Argentina a los 17 años con Ameghino de Villa María, y desde entonces recorrió distintas instituciones.
Llegó a La Rioja con Riachuelo, fue cedido a Villa Mitre la temporada pasada y hoy se reencontró con su mejor versión, siendo pieza fundamental en la estructura ofensiva.
"En Fusión me dieron confianza y responsabilidad. Me siento cómodo, con compañeros que empujan y un cuerpo técnico que te hace sentir importante".
Juventud con presente
Mateo Corso, campeón y capitán de la Liga de Desarrollo 2024/25 con Riachuelo, cerró su etapa formativa levantando la copa antes de dar el salto al profesionalismo. En Fusión encontró minutos reales y continuidad en cancha, transformando ese aprendizaje juvenil en madurez competitiva.
"El salto no fue solo mío. Lo dimos varios juntos, compañeros de aquella camada que fue campeona. Hoy tener minutos en Liga Argentina es un premio, pero también una responsabilidad", explicó Corso.
En esa línea, Fabricio Díaz representa el futuro del básquet riojano. Con 2.05 metros de altura, el pivote titular de apenas 19 años es uno de los proyectos juveniles más importantes de los últimos años. Formado en la provincia y con experiencia en selecciones formativas, combina fortaleza física, lectura de juego y un crecimiento constante.
El sanjuanino Federico Bustos, con apenas 18 años, también respondió en momentos clave y demostró carácter. Su mejor actuación fue ante Villa San Martín, donde sumó 12 puntos con 3/4 en triples, mostrando eficacia y personalidad.
La segunda línea que sostiene el ritmo
Agustín Pica y Joaquín Fuentes Foddis, amigos y compañeros desde divisiones formativas, son parte esencial de la rotación del perímetro. Ambos aportan energía, visión y compromiso, y le permiten al cuerpo técnico sostener la intensidad cuando Rama necesita descanso.
Pica tuvo su mejor actuación ante Independiente de Santiago del Estero, con 8 puntos (4/4 en libres) en pocos minutos, mientras que Fuentes Foddis cambió el ritmo en varios pasajes del torneo con su defensa agresiva y lectura táctica.
"Son jugadores que entrenan muy bien, se preparan para estar listos cada vez que les toca entrar, y entienden el valor de sostener al equipo desde la defensa", destacó el cuerpo técnico.
Los riojanos que responden
Entre los jugadores locales, Lautaro Velázquez también se consolidó como una pieza importante. Con paso previo por Rivadavia hace tres años, volvió a la categoría demostrando su poderío físico y su capacidad de gol, tanto en la pintura como desde los 6,75 metros. Su evolución lo posiciona como uno de los riojanos con mayor proyección en la categoría.
Informe y fotos: Prensa Fusión Riojana
